GOTITAS DE AGUA DULCE...

29-10-07

Nos levantamos a las 5,30 h., pues tenemos el vuelo a Iguazú a las 7h. Dejamos las maletas en consigna del hotel, y nos vamos con una mochila. El viaje es con la compañía Lan, y el vuelo sale a su hora (por lo visto la informal es A:A).
Llegamos a Iguazú a las 9 h., nos estaba esperando un guía, e inmediatamente empezamos la excursión.

Las CATARATAS DE IGUAZU están situadas en una curva del río Iguazú en la frontera con Brasil, tienen una longitud de casi 3 km. y están compuestas por unos 275 saltos (en la época de lluvias pueden llegar hasta unos 350), de los cuales sólo unos 140 tienen nombre propio. Su altura máxima es de 60/70 mts. Están rodeadas de una densa y frondosa selva.

El lado argentino te ofrece, quizás, la oportunidad de disfrutarlas más de cerca, pero la panorámica del lado brasileño es magnífica, por eso hay que verlas, sin lugar a dudas, desde los dos lados, y si tienes tiempo, también desde el aire (hay helicópteros que las sobrevuelan).

Debido a que han montado 5 centrales eléctricas (brasileñas y argentinas) en el curso del río, el caudal de las cataratas está controlado, pudiendo variar su caudal entre 1500 y 8000 m3/seg. . No sabemos muy bien cual sería el caudal que tenían el día que nosotros las vimos, pero nos parecieron impresionantes.

Lado Argentino

Las cataratas están dentro del Parque Nacional de Iguazú, patrimonio de la humanidad desde 1984, por lo que al llegar a la entrada tenemos que comprar los correspondientes tickets (20 Pesos/pers.) Aquí también te venden los famoso impermeables, pero el guía nos aconsejó que no lo hiciéramos, ya que con el calor y la humedad no los soportaríamos, y que íbamos a agradecer más mojarnos un poquito, y tuvo toda la razón.

Nos pusimos ropa ligera, preparamos un par de mochilas y el resto lo dejamos en consigna y nos preparamos para la caminata. El día es espléndido, hace calor y hay muchísima humedad, así que nos hacemos con unas botellas de agua, pues prevemos que nos van a hacer falta.

Hay diferentes recorridos, y vamos a hacer todos, así que empezamos por:

Garganta del Diablo (el punto más alejado)

Nos vamos hacia la estación a coger “el tren de la selva”, un tren “chu-chu” que nos lleva hasta la misma Garganta del Diablo.

Dejamos el tren y a través de una pasarela entre la vegetación y cruzando corrientes de agua (el guía nos muestra y comenta los diferentes tipos de vegetación y animalitos que allí se encuentran, pero no se me quedaron todos los nombre, a lo largo de todos los recorridos vimos tucanes, guacamayos, lagartos, caimanes pequeños, mariposas y muchos tipos de pájaros... Todo muy interesante, pero el protagonismo lo tienen las cataratas), llegamos hasta una plataforma situada al mismo borde del “Salto Unión”, es el salto más grande de todas las cataratas de Iguazú, aprox. una caída de 70 mts. de altura, el caudal de agua es enorme, el agua te salpica, pero el ruido es atronador, el contemplarlo te pone los pelos de punta MARAVILLOSISIMO, hay que verlo, no hay palabras para describirlo, te quedas allí absorto sin poder separarte, yo estaría allí horas y horas escuchando su ruido, para mí era un relax estupendo, pero el guía se encarga de sacarte de tu mundo y te dice que hay que seguir caminando.

Volvemos por el mismo camino para coger el tren de vuelta, y bajamos en la “Estación Cataratas”para comenzar el:

Circuito Superior (llamado así porque en este recorrido, todos los saltos los contemplas desde la parte superior del río)

Se trata de un recorrido de pasarelas de aproximadamente 1 km., con 6 miradores desde los cuales se contemplan diferentes cascadas (Dos hermanas, Ramirez, Bossetti, Mendez, Mbigua y San Martin) todas ellas tienen su peculiar belleza, pero la más impresionante de este recorrido es “San Martin”. Aquí pudimos conocer a los pájaros típicos de las cataratas (sólo anidan en estas zonas) llamados “vencejos”, están colgados en las paredes y se parecen a las golondrinas, y como ellas, tampoco pueden remontar el vuelo desde el suelo.

Con el calor que hacía era una gozada sentir el frescor del agua en el cuerpo. También eran muy bonitos los arco-iris que se formaban en las cortinas de agua al atravesarlas la luz del sol.

Entre una cosa y otra llegó la hora de la comida, así que volvimos hasta un área de servicios y entramos al Restaurante La Selva, teníamos 1 h. para comer, así que no perdimos tiempo. Era buffete,(frío y caliente), parrilla, y postre, estaban muy bien cocinado. No fue nada caro (134,50 Pesos, aprox. 35 € por los 4, vino incluido).

Después de este receso, nos tocaba hacer el:

Circuito Inferior (pasarelas a media altura)

Se trata de un recorrido similar al de la mañana, pero las pasarelas están a un nivel más cerca del lecho del río. Por la mañana hemos visto las caídas desde el comienzo de la caída, y ahora las estamos contemplando a media altura. Aquí te mojas un poco más pues salpica más el agua al estar más cerca de dónde batea el agua. Este recorrido tiene aprox. 1,7 kms de largo y hay que subir y bajar escaleras para acercarte más al agua. También pasamos al lado de una pequeña cascada llamada “Salto Alvar Nuñez”, en referencia al conquistador español que descubrió este espectáculo. En este recorrido se puede admirar desde otra perspectiva (de frente), aunque un poco más alejado, la garganta del “Salto San Martin” y sus cortinas de agua.

También nos hemos encontrado por el camino, con los “famosos” coatís, son unos animales parecidos al tejón, con una cola muy bonita, y con los que tienes que tener bastante cuidado, ya que si te descuidas, y especialmente si es algo de comida, te pueden asaltar para quitártelo.


Una vez terminado este recorrido, nos acercamos al borde del río, pues vamos a hacer un recorrido en “gomón” (barca hinchable) por las aguas turbulentas de la garganta del diablo y la del Salto San Martin.

Nos preparamos para embarcar, nos facilitan unas bolsas impermeables para que protejamos del agua las cámaras, ropa, zapatos, etc. y nos colocan un chaleco salvavidas. Salimos del embarcadero y nos dirigimos río arriba hacia la garganta del diablo, es emocionante, al llegar a la altura del “Salto Tres Mosqueteros” nos meten literalmente debajo de la caída de agua, por lo que recibes una soberbia “ducha” con masaje incluido, como parece que a algunos les gustó la experiencia, pidieron repetición y tuvimos una segunda ducha, caía el agua a saco y golpeaba que daba gusto, no nos quedó seco ni un solo mm2 de nuestro cuerpo. Todavía quitándonos el agua de los ojos y la nariz, nos llevan a todo gas hacia la otra garganta, aquí al ser el salto mucho más grande, sólo nos metieron detrás de la cortina de agua que formaba el batir del agua, pero daba la sensación de que estabas en medio de una tormenta de agua, no veías nada alrededor, esta ducha fue más suave.

Para rematar el paseo, nos han bajado a todo gas por los rápidos, había que agarrase fuerte porque saltabas que daba gusto, hemos llegado a otro embarcadero y allí nos han dejado, remojados como pollos, pero con muy buen sabor de boca. Una experiencia GENIAL.

De aquí hemos subido unas cuantas escaleras hasta llegar a un alto donde nos estaba esperando un camión (como los de los guerrilleros en la selva), con bancos corridos en el remolque, y nos han dado un paseo de unos 8km por caminos dentro de la selva, parándose en sitios para que contemplásemos la vegetación y los animales. Hemos tenido suerte y hemos visto un par de “tucanes” (con sus vistosos colores), suele ser bastante difícil verlos, ya que normalmente huyen de la gente y los ruidos. Este recorrido selvático termina en el área de entrada, por lo que una vez bajados del camión hemos ido a ponernos ropa seca, hemos recogido las otras mochilas y ya nos hemos encontrado con nuestro guía que nos ha acercado hasta el hotel.

ME ENCANTAN LAS CATARATAS, ¡¡¡¡¡YO LO HE DISFRUTADO COMO UNA ENANA!!!!!

Nos hemos alojado en el “Iguazú Lodge”, es un complejo de apartamentos que no están mal (nos han dado uno bastante grande por cierto), nos hemos duchado y hemos quedado para ir a conocer el pueblo (no vale nada), hemos recorrido sus dos calles, tomado unos vinos, y después de ver los restaurantes, algunos con muy buena pinta, a uno se le ha ocurrido cenar al aire libre y no hemos tenido suerte. La atención ha silo malísima, aparte de tardar en servirnos casi una hora, nos ha traído la comida a medio hacer. Nos hemos enfadado, hemos protestado y devuelto la comida, y a punto hemos estado de marcharnos sin pagar. En fin ha sido el “puntito” negro del día. Hemos cogido un taxi y nos hemos ido a dormir para estar fuertes para el día siguiente.

BUENOS AIRES

28-10-07

Nos levantamos a las 8,30 h., desayunamos y salimos a recorrer Buenos Aires.

Todo los recorridos los hacemos a pie, así a parte de hacer un poco de ejercicio, comprobamos más el ambiente real de la ciudad.

Como la zona de Recoleta ya la habíamos visto el primer día, hoy vamos a empezar por la zona Plaza de Mayo y Centro.

Cementerio La Recoleta

La Plaza de Mayo data de 1580, y debe su nombre a la conmemoración del levantamiento que tuvo lugar contra España el 25 de Mayo de 1810.

Según entramos en la plaza, vemos el CABILDO o Ayuntamiento, un edificio blanco de la época colonial no muy bonito para nuestro gusto, LA CATEDRAL, nos llamó la atención ya que su construcción y fachada no es muy convencional (estilo neoclásico), pero con muchas mezclas, la fachada tiene 12 columnas corintias, que representan a los 12 apóstoles, en el frontis de arriba está representado el reencuentro de Jacob con su hijo José (esto lo sabemos por el papel informativo que nos dieron al entrar, no por nuestra “sapiencia”). Por dentro cambia bastante, el estilo es más bien barroco, y lo que más llama la atención es el mausoleo del “Libertador José de San Martín”, que está custodiado las 24 h. por soldados. EL BANCO DE LA NACION ARGENTINA (la sede central) un edificio neoclásico. El techo abovedado que tiene dicen que es el tercero más alto, después del de San Pedro en Roma y el Capitolio en EEUU (entramos a cambiar dinero, y la verdad es que aparte de la bóveda, todo en él era rancio a rabiar).

En uno de los extremos de la plaza se encuentra la CASA ROSADA, sede del Gobierno, que debe su nombre al color rosa de su fachada, y como es típico en Bs.As. no tienen un estilo propio, sino una mezcla de varios, por lo visto se inició su construcción sobre los cimientos de una antigua aduana y una fortaleza, no obstante no es un edificio feo, tampoco es que llame mucho la atención, salvo por el color.

En el extremo de la plaza, delante de la Casa Rosada, se encuentra la “Pirámide de Mayo” este obelisco se levantó en conmemoración del aniversario del levantamiento contra España, y la estatua que lo corona representa la libertad. En el otro extremo se alza una estatua ecuestre que representa al general Manuel Belgrano, padre de la bandera argentina.

En el centro de la plaza, lugar dónde se reunían todas las semanas las abuelas de la plaza, en el suelo, están pintados pañuelos blancos, y el resto unos jardines mal cuidados y un tanto sucios.

Como era aún pronto (habíamos quedado con Daniel a las 12 h. para ir con él a La Boca), nos fuimos por toda la Av. de Mayo hasta el PALACIO DEL CONGRESO, y EL SENADO.

La Av. de Mayo fue el 1er. boulevard de Bs.As.(finales siglo XIX), para construirla tuvieron que tirar una parte del Cabildo. Debajo de ella corre el primer metro que hubo en el hemisferio sur. La mayoría de los edificios de esta avenida son bonitos, mucha imitación a los bulevares parisinos. A lo largo de ella pasamos por delante del “bar London City”, conocido por salir en alguna novela de Cortazar, el “Tortoni” el café más antiguo de Bs. As. y donde se reunían los intelectuales (parecido al café Gijón de Madrid y al Boulevard de Bilbao, que contra!), la esquina de la sede “El club Español” y una serie de restaurantes españoles alrededor del Teatro Avenida (a esta zona la llaman la “pequeña España”).

LA PLAZA DE LOS DOS CONGRESOS cómo así se llama , tienen un monumento que conmemora, entre otras cosas, la abolición de la esclavitud en el Nuevo Mundo, según entramos encontramos un monolito al km 0 de las rutas argentinas. El edificio del Senado es moderno y no nos dice mucho, pero el Palacio del Congreso (en la foto) es, para nosotros, quizás el monumento más bonito de Bs. As., es un edificio reciente (1908), es obra de un arquitecto italiano, por lo que recuerda un poco al monumento a Victor Manuel de Roma.

Nos volvemos rápidamente, para llegar al encuentro de Daniel, quién se ofreció a llevarnos y enseñarnos el barrio “La BOCA”, así que para allí nos vamos.

LA BOCA

Nos lleva en su furgoneta, aparcamos justo enfrente de lo que en su día fue el primer puerto de Bs.As., ahora es como una gran dársena (sucia) con algún que otro viejo barco, algunos hundidos. Sobre el río (llamado río Riachuelo) hay un gran puente y junto a él una estructura de hierro que en su día sirvió de puente transbordador, y justo enfrente “El Café La Perla”, bastante antíguo y clásico.

Es un barrio humilde, con muchas tascas y casas de chapa y madera todas pintadas de colores bastante fuertes (ahora se conserva así en plan turístico), el motivo de estos colores se debe a que en su día aprovechaban para pintar las casas los sobrantes de las pinturas que utilizaban para los barcos.


Seguimos la calle entre puestos de mercadillo de artesanos y exposiciones de cuadros de artistas lugareños. y llegamos hasta la calle Caminito, parece un museo de arte al aire libre, dónde puedes ver trabajar a algunos artistas, también está lleno de niños, jóvenes y no tan jóvenes pidiendo algo de dinero con las excusas más originales que te puedas imaginar (tiene Vd. un euro?, es que no sé cómo son, si picas y se lo enseñas, te dicen a ver si no se lo puedes dar para su colección...)

También hay parejas de bailarines de tango, que por una “módica cantidad” te hacen bailar un tango “arrastrao” y te hacen la fotito de rigor. Aquí Bakarne y Cesar se atrevieron a marcarse unos pasos y cada uno con su pareja, dejaron fe de su buen hacer. Las fotos son espectaculares. ¿o no?
Seguimos visitando todo el barrio haciendo fotos y más fotos y luego nos acercamos hasta el estadio del Boca Juniors, también conocido como la “bombonera” a causa de sus tribunas superpuestas, y tiene capacidad para 57.000 espectadores.

No dejar de visitar este barrio, es muy curioso, pero hay que poner un poco de cuidado y no salirse de la zona turística, y preferiblemente hacerlo durante el día.
Desde aquí nos fuimos hasta EL BARRIO SAN TELMO, aquí nos despedimos de Daniel y seguimos nosotros por nuestra cuenta.

Es un barrio de calles estrechas y empedradas, con edificaciones coloniales, que antiguamente estaban habitados por hacendados adinerados, pero a raíz de la epidemia de fiebre amarilla, todos los habitantes ricos de aquí se fueron hacia el norte, y abandonaron el barrio, que luego fue ocupado por los emigrantes. Hoy en día es el barrio bohemio de la ciudad, lleno de tiendas de antigüedades, bares, restaurantes, sitios para ver bailar tango (como era domingo, había en la misma calle, grupos cantando, bailando tangos, etc.).


Como ya era su hora, nos fuimos a buscar el Restaurante El Desnivel, en la calle Defensa, 855, tiene mucha fama, sirven raciones muy grandes y es bastante económico. Es una tasca grande, ves hacer la comida allí mismo, pero no tuvimos suerte, estaba a tope y no teníamos sitio hasta las 4 de la tarde, así que nos metimos en otro, camino ya de Puerto Madero, y no tuvimos suerte, comimos verdaderamente mal (mejor no recordar).


No ha sido este barrio lo que más no haya gustado, está bien sin más.


PUERTO MADERO

Después de comer hemos ido caminando hasta Puerto Madero, aquí la cosa cambia bastante, los edificios son bastante modernos y el nivel del barrio es bastante más alto.


Se trata de la zona donde en el siglo XIX se construyó el puerto, pero en el XX se abandonó, ya que hicieron un nuevo puerto. Ahora lo han rehabilitado y han transformado todos los almacenes de ladrillo y molinos de grano que había a lo largo del río, en viviendas, cines, hoteles y restaurantes de lujo con sus terrazas al aire libre. Es un bonito sitio para comer o cenar haciendo bueno .

Ahora el barrio más nuevo y opulento de Bs.As. y dónde están los edificios más modernos y altos. Hay dos dársenas y entre ambas hay 4 diques, separados entre si por sus respectivos puentes, que en su día fueron móviles para comunicarse de dársena a dársena. En el dique 1 hay un buque de la armada argentina utilizado como museo, y en el dique 3 está la fragata que en su día utilizaba la armada argentina para el entrenamiento de sus marineros, ahora es también utilizado para exposiciones. También está aquí el club marítimo con sus yates allí amarrados.

Y entre medias, se encuentra el muy moderno Puente de la Mujer, hecho por Calatrava. Es un puente también giratorio, pero que no sabemos muy bien a que se debe su nombre, habrá que estar con el artista.

Hacia el río se encuentra la Reserva Natural Costanera Sur, no es de origen natural ni ecológica, está construida sobre un antiguo vertedero, pero ahora viven allí numerosas especies de aves, y es un espacio de recreo que utilizan los bonaerenses, especialmente los domingos.

En la Av. Azucena Villaflor, nos encontramos,
por sorpresa, con un monumento erigido en homenaje a Fangio. Se trata de una estatua en bronce de Fangio, de pie junto a su coche Mercedes, (te puedes montar en el coche y hacerte una foto como si estuvieras conduciendo bajo la mirada de Fangio). Lo chirene del caso es que está justo enfrente del edificio de La Chrysler.

Se nos va acabando el día, así que nos vamos acercando al centro, nos dirigimos hacia la plaza de San Martin pasando por delante de la Torre de los Ingleses, visitamos el monumento a los caídos en el Atlántico Sur, y nos hacemos unas fotitos en el monumento a San Martin.

Después nos fuimos a sentar en una terracita de la calle Florida a tomar una cervecita, pues creo que nos la hemos ganado, y de aquí a cenar y a la cama, que mañana hay que madrugar.

EL DIA MÁS IMPORTANTE!!

Obviamente el más importante, porque era mi cumple. y mis aitas no solo me dejaron aquí triste y abandonada, sino que estaban de vacaciones en un sitio que me encantaría conocer y no me llevaron con ellos!!!!!! si algún día me llevan a ver Argentina, a lo mejor les perdono... pero solo a lo mejor.


27-10-07

Nada más levantarnos hemos llamado a Ariñe para felicitarla por su cumple.

Mira que hemos tenido mala suerte aquí en Bariloche, hoy que no podemos hacer excursiones puesto que nos tenemos que ir, va y sale un día estupendo. Tenemos que repetir el viaje para poder verlo mejor.

Hoy hay que ir a comer prontito, como muy tarde a las 13 h., ya que a las 14,30 h. vienen a recogernos para llevarnos al aeropuerto.

No hay manera con Aerolineas Argentinas de salir a la hora, partimos para Buenos Aires con casi 1 h. de retraso.
Vuelo tranquilo. Llegamos, nos fuimos al hotel (BEL AIR), dejamos el equipaje y salimos a dar una vueltecita hasta la hora de cenar.

DIA LIBRE

26-10-07

Día libre para hacer lo que queramos, nos levantamos, desayunamos y nos disponemos a ir a conocer cosas por nuestra cuenta.

Nos han recomendado que subamos a los cerros de alrededor “Cerro Otto” se sube en teleférico, tiene arriba un restaurante giratorio, “Cerro Catedral” donde está la estación de ski, desde dónde se contemplan unas vistas magníficas de Bariloche y el lago Nahuel Huapi, pero que lloviendo es absurdo puesto que no se ve nada. Pues nada, ha vuelto a salir lloviendo, así que nos dedicaremos a ir de tiendas y a comprar alguna que otra cosilla para llevar.

Hoy hemos ido a comer a LA FONDA DEL TIO (calle Mitre 1130 – es la calle principal pero al final del todo), nos lo recomendaron unas chicas de Madrid (muy barato), pero tienen una comida casera bastante buena. Tienes que ir pronto (no reservan) para no tener que hacer cola, ya que va mucha gente de Bariloche cuando salen del trabajo.

Seguimos un rato más de tiendas y nos fuimos al hotel pronto ya que habíamos quedado en ir a visitar a unos amigos argentinos. Nos pasaron a recoger a las 19 h. Estuvimos un ratito jugando con los niños (Tobías y Mateo) y nos quedamos a cenar y charlar, poniéndoles al día de todas las cosas de por aquí (estuvieron viviendo aquí y se volvieron a Argentina hace algo más de un año), motivo por el cual les hizo muchas ilusión nuestra visita.

No nos quisimos alargar demasiado, ya que al día siguiente ellos tenían que ir a trabajar, así que a la 1h pedimos un taxi y nos fuimos al hotel.

GLACIAR NEGRO

25-10-07

Vuelve a salir el día lluvioso, es una pena pues no podemos ver bien el paisaje, ya que todas las montañas están cubiertas por la niebla.
A las 9,45 h. pasan a recogernos para hacer la excursión del “Cerro Tronador y Glaciares”. No llueve tanto como ayer, pero tampoco para del todo.

Todos los recorridos están dentro de los denominados Parques Nacionales, y hay que pagar un canon (entre 20 y 30 Pesos) que hay que pagar en la entrada (las agencias no lo pueden cobrar por adelantado, hay que hacerlo allí)

El Volcán Tronador (3600 m.) está coronado por dos cimas, una a cada lado de la frontera de Chile, está rodeado de 8 glaciares, 4 en Chile y 4 en Argentina, para llegar allí recorremos como unos 70 km. en dirección
sur, por “carreteras” de “ripio” (para nosotros tierra y piedra) bordeando los lagos Gutierrez (12 km de largo, 1,5 km de ancho y 150 m. de profundidad) y Mascardi.

Vamos haciendo paraditas y bajando del autobús para sacar fotos y contemplar el paisaje (en nuestro caso un poco pasado por agua). Cruzamos el puente de los rápidos (a partir de aquí la carretera se estrecha, y sólo se puede circular en un sentido, por la mañana subir, y la bajada a partir de las 16 h.)

El lago termina en un estrecho brazo (el brazo Tronador) junto al Hotel Tronador, que tiene embarcadero para recibir a los huéspedes que llegan en barco (sitio muy tranquilo, solamente está este hotel). Continuamos subiendo por la carretera paralela al río Manso, (pero de aguas turbulentas, no hace honor a su nombre) hasta llegar a Pampa Linda, una explanada dónde están los restaurantes (3 como en todas las excursiones) (*), el camping y algún refugio. Aquí paramos a comer, y después seguimos como unos 7 km. más hasta llegar al “Glaciar Negro” Sitio muy interesante, original y bonito. Son unas paredes, en circo, con una especie de laguna toda helada, que a primera vista parece que está llena de rocas, cuando en realidad son témpanos de hielo, y las paredes (son las paredes del glaciar) como con vetas. Con un día soleado tiene que ser una pasada, ya que el sol haría brillar el hielo y se podrían contemplar mejor los contrastes, no obstante es curioso, ha merecido la pena mojarse un poco para verlo.

El motivo de que el glaciar sea negro se debe a que según va bajando por la montaña, arrastra los sedimentos negros de las morrenas laterales. Según los argentinos, es único en el mundo.

Nosotros en este tipo de excursiones, echamos un poco de menos el poder hacer algún pequeño recorrido a pie, y no tanto subir y bajar del autobús, pero con el día que hacía tampoco se podía hacer mucho más.

Desde aquí también se puede ir a la Cascada Los Alerces, pero hay que ir con buen tiempo (en este sitio una lotería).

(*) Hemos pedido para comer una tabla de ahumados que tenía jabalí, ciervo escabechado y ahumado, trucha asalmonada y diferentes quesos, todo típico de la zona, te lo sirven con unas aceitunas para que limpies el paladar entre trozo y trozo y así degustar bien los diferentes sabores.

Llegamos de vuelta a Bariloche hacía las 18 h., nos quedamos en el centro, para dar una vuelta y ver un poquito el pueblo, ya que los días anteriores solamente habíamos estado por la noche.

Estuvimos un buen rato recorriéndolo (sin abandonar el paraguas) y tomándonos unas cervecitas, hasta que se hizo la hora de ir a cenar y a la cama.

Aún con mal tiempo nos gustó mucho.

PUERTO PAÑUELO, BARILOCHE

24-10-07

Ha salido un día precioso, todo despejado, está todo precioso.

Nos traen a la cabaña el desayuno. Nada del otro mundo, (leche, café, mermelada, mantequilla y unos pequeños "curasanes" no muy buenos).
Nos pasa a recoger un autobús pequeñito, para acercarnos hasta Puerto Pañuelo, desde dónde partiremos para hacer la “Excursión de los Lagos”, según la información que nos dieron, es un recorrido por diferentes lagos y visitas a pie a algunos puntos interesantes., su duración es de 10 h. a 19 h., con parada para la comida
.



Partimos a las 10h. desde Puerto Pañuelo en el catamarán “El Condor”y navegamos durante aprox 1 hora por el lago Nahuel Huapi, el paisaje es espectacular, se ven cascadas que caen desde lo alto de las rocas y con el día tan bonito que hace todo resalta mucho.


También jugamos con las gaviotas que siguen al barco, ponemos una galleta en la mano y vienen a comerla.

Llegamos a Puerto Blest y aquí desembarcamos, hay gente que se queda aquí y se dedica a pasear por los alrededores, otros van hacia Chile o simplemente como nosotros, subimos a un autobús “arcaico” que parece que se va a romper en cualquier momento, y nos llevan dando bandazos de lado a lado por un camino de cabras hasta llegar a Puerto Alegre para dar un paseito en lancha por el Lago Frias, hasta llegar a Puerto Frios, que está al pie del Monte Tronador (bonito, aunque la cima estaba un poco cubierta por alguna nube, y lo vimos entero en varias etapas).Aquí en Puerto Frios no hay nada de nada, ellos dicen que fuéramos a ver una capilla, pero resulta que está allí mismo a 20 mts., no merece la pena, además aunque nos entretuvimos haciendo unas fotos, se nos hizo tedioso, ya que había que esperar a que cargaran y descargaran las maletas de las personas que seguían de viaje a Chile, por la ruta de la montaña, el mismo paso que utilizaban los indios antiguamente, y resulta bastante incómodo.

La famosa "capilla"

Volvemos a Puerto Alegre a comer, y después a las 15 h. teníamos previsto ir a visitar las cascadas “Los Cántaros”.

En todos estos sitios tienen preparados 3 tipos de restaurantes, uno de menús, otro de bocadillos, y otro de chuches, así cada uno elige según lo que quiera gastar. No se come mal.

Cómo dice la gente de Bariloche, allí hay que salir siempre con una mochila y ropa de abrigo, lluvia y para tomar el sol, pues el tiempo es muy cambiante, y así tienes todo lo que necesitas . Digo esto porque cuando terminamos de comer se puso a llover y lo hacía con ganas.
La caminata hasta el alto de la cascada Los Cántaros dura aprox 1 h. subir y bajar (hay 600 escalones de madera), hubo gente que no se atrevió a salir con la que caía, así que se quedaron en el barco esperando nuestra vuelta . Es bonito, pero no lo hemos disfrutado mucho por la lluvia, era imposible levantar la cabeza, y aún con ropa de lluvia no nos ha quedado seco ni un solo mm2 de nuestro cuerpo.




Todo hubiera sido dado por pasable, si no hubiéramos tenido tantos retrasos a cuenta de las esperas de las personas que venían de Chile, (mojados como estábamos tuvimos que estar esperando unas 2 h.), Hubo motín a bordo y se denunció a la policía, pero el capitán solamente obedeció las órdenes de su compañía.

Es una excursión con sitios bonitos, que no tiene porqué durar más de 4-5 horas (salimos de Pto. Pañuelo a las 10h y regresamos a las 20h.), pero resulta que su misión principal es el traslado de viajeros entre Argentina-Chile-Argentina, y el resto de pasajeros es de relleno, así que sufres todos los retrasos (carreteras sin asfaltar de alta montaña) y carga y descarga, a mano, de los equipajes de estas personas. Nos pegamos unas sentadas incomodísimas en el barco.

NO RECOMENDADA BAJO NINGUN CONCEPTO salvo que algún día otra compañía consiga romper el monopolio existente, y haga la excursión de ida y vuelta sin traslados.Había bonitas vistas, pero no fue rentable.

Regreso al hotel, de muy mal humor por el tiempo perdido, nos pusimos ropa seca y nos fuimos a cenar a “El Boliche de Alberto” (MUY RECOMENDABLE) (hay dos asadores con el mismo nombre, son los mismos dueños, por lo que cualquiera sirve), menos mal, aquí se nos quitaron las penas, cenamos agustísimo, buena parrillada, buen vino y un servicio muy amable y alegre. Nos quedó muy buen gusto, seguro que repetimos.

DE CAMINO A BARILOCHE

23-10-07

Como hoy es día de viaje, no hemos madrugado, nos levantamos a las 8 h., desayunamos tranquilamente, preparamos las maletas y las dejamos en recepción, pues no vienen a buscarnos para ir al aeropuerto hasta las 14,30 h., así que aprovechamos para hacer alguna comprita de última hora para llevar de recuerdo y luego nos fuimos a dar una vueltita por los alrededores del pueblo (ver de cerca la laguna y las bonitas vistas que hay desde ella) y los pelícanos rosas y otras aves que viven en el lago
Hoy tenemos que comer prontito, así que de vuelta del paseo (por la calle principal), nos quedamos en el RICK’S. Es un restaurante corrientito pero –se come bien y muy barato aprox. 8 €/pers- Tienen una especie de “menú del día” que consiste en un buffete frío (todo tipo de verduras como para preparar una ensalada, legumbres y pastas) para 1er. plato y la famosa parrillada de 2º, pero también tienes carta.

Recogemos las maletas y vamos para el aeropuerto. Facturamos y nos dicen que tenemos que pagar las tasas (18 pesos/pers.), pagamos y cuando pensábamos que íbamos a .embarcar nos informan que el vuelo está retrasado, en principio, una hora.

Salimos para Bariloche con algo más de 1h. de retraso, así que no llegamos hasta las 19,30h.. Allí estaban esperándonos para llevarnos al hotel reservado “LAS CABAÑAS ROSAS AMARILLAS”, así como las de El Calafate estaban en el centro del pueblo, éstas están a la orilla del lago, pero como a unos 5 km. del centro. Para todo tienes que depender del taxi o del bus, aunque la verdad no nos importó mucho, pues tanto uno como el otro son bastante baratos para nosotros.






Cada cabaña es como un apartamento, la nuestra según entras es un salón con chimenea, subes unas escaleritas y es la cocina, luego tiene dos habitaciones y dos baños, uno en cada piso, todo de madera. No está mal, pero era más coqueta (aunque más pequeña), la de El Calafate.
Dejamos las maletas y dijimos a recepción que nos pidiera un taxi para ir a ver el centro y cenar.

Es una ciudad muy bonita, está al lado del lago Nahuel Huapi, no tan grande como el lago argentino, pero con un fondo de montañas preciosas, algunas con estaciones de ski, que hace que las vistas sean mucho más bonitas. También tiene una calle principal llena de tiendas, pero es mucho más grande y preparada que El Calafate.



No tardamos mucho en volver pues al día siguiente teníamos una excursión.