DIA LIBRE

26-10-07

Día libre para hacer lo que queramos, nos levantamos, desayunamos y nos disponemos a ir a conocer cosas por nuestra cuenta.

Nos han recomendado que subamos a los cerros de alrededor “Cerro Otto” se sube en teleférico, tiene arriba un restaurante giratorio, “Cerro Catedral” donde está la estación de ski, desde dónde se contemplan unas vistas magníficas de Bariloche y el lago Nahuel Huapi, pero que lloviendo es absurdo puesto que no se ve nada. Pues nada, ha vuelto a salir lloviendo, así que nos dedicaremos a ir de tiendas y a comprar alguna que otra cosilla para llevar.

Hoy hemos ido a comer a LA FONDA DEL TIO (calle Mitre 1130 – es la calle principal pero al final del todo), nos lo recomendaron unas chicas de Madrid (muy barato), pero tienen una comida casera bastante buena. Tienes que ir pronto (no reservan) para no tener que hacer cola, ya que va mucha gente de Bariloche cuando salen del trabajo.

Seguimos un rato más de tiendas y nos fuimos al hotel pronto ya que habíamos quedado en ir a visitar a unos amigos argentinos. Nos pasaron a recoger a las 19 h. Estuvimos un ratito jugando con los niños (Tobías y Mateo) y nos quedamos a cenar y charlar, poniéndoles al día de todas las cosas de por aquí (estuvieron viviendo aquí y se volvieron a Argentina hace algo más de un año), motivo por el cual les hizo muchas ilusión nuestra visita.

No nos quisimos alargar demasiado, ya que al día siguiente ellos tenían que ir a trabajar, así que a la 1h pedimos un taxi y nos fuimos al hotel.

GLACIAR NEGRO

25-10-07

Vuelve a salir el día lluvioso, es una pena pues no podemos ver bien el paisaje, ya que todas las montañas están cubiertas por la niebla.
A las 9,45 h. pasan a recogernos para hacer la excursión del “Cerro Tronador y Glaciares”. No llueve tanto como ayer, pero tampoco para del todo.

Todos los recorridos están dentro de los denominados Parques Nacionales, y hay que pagar un canon (entre 20 y 30 Pesos) que hay que pagar en la entrada (las agencias no lo pueden cobrar por adelantado, hay que hacerlo allí)

El Volcán Tronador (3600 m.) está coronado por dos cimas, una a cada lado de la frontera de Chile, está rodeado de 8 glaciares, 4 en Chile y 4 en Argentina, para llegar allí recorremos como unos 70 km. en dirección
sur, por “carreteras” de “ripio” (para nosotros tierra y piedra) bordeando los lagos Gutierrez (12 km de largo, 1,5 km de ancho y 150 m. de profundidad) y Mascardi.

Vamos haciendo paraditas y bajando del autobús para sacar fotos y contemplar el paisaje (en nuestro caso un poco pasado por agua). Cruzamos el puente de los rápidos (a partir de aquí la carretera se estrecha, y sólo se puede circular en un sentido, por la mañana subir, y la bajada a partir de las 16 h.)

El lago termina en un estrecho brazo (el brazo Tronador) junto al Hotel Tronador, que tiene embarcadero para recibir a los huéspedes que llegan en barco (sitio muy tranquilo, solamente está este hotel). Continuamos subiendo por la carretera paralela al río Manso, (pero de aguas turbulentas, no hace honor a su nombre) hasta llegar a Pampa Linda, una explanada dónde están los restaurantes (3 como en todas las excursiones) (*), el camping y algún refugio. Aquí paramos a comer, y después seguimos como unos 7 km. más hasta llegar al “Glaciar Negro” Sitio muy interesante, original y bonito. Son unas paredes, en circo, con una especie de laguna toda helada, que a primera vista parece que está llena de rocas, cuando en realidad son témpanos de hielo, y las paredes (son las paredes del glaciar) como con vetas. Con un día soleado tiene que ser una pasada, ya que el sol haría brillar el hielo y se podrían contemplar mejor los contrastes, no obstante es curioso, ha merecido la pena mojarse un poco para verlo.

El motivo de que el glaciar sea negro se debe a que según va bajando por la montaña, arrastra los sedimentos negros de las morrenas laterales. Según los argentinos, es único en el mundo.

Nosotros en este tipo de excursiones, echamos un poco de menos el poder hacer algún pequeño recorrido a pie, y no tanto subir y bajar del autobús, pero con el día que hacía tampoco se podía hacer mucho más.

Desde aquí también se puede ir a la Cascada Los Alerces, pero hay que ir con buen tiempo (en este sitio una lotería).

(*) Hemos pedido para comer una tabla de ahumados que tenía jabalí, ciervo escabechado y ahumado, trucha asalmonada y diferentes quesos, todo típico de la zona, te lo sirven con unas aceitunas para que limpies el paladar entre trozo y trozo y así degustar bien los diferentes sabores.

Llegamos de vuelta a Bariloche hacía las 18 h., nos quedamos en el centro, para dar una vuelta y ver un poquito el pueblo, ya que los días anteriores solamente habíamos estado por la noche.

Estuvimos un buen rato recorriéndolo (sin abandonar el paraguas) y tomándonos unas cervecitas, hasta que se hizo la hora de ir a cenar y a la cama.

Aún con mal tiempo nos gustó mucho.

PUERTO PAÑUELO, BARILOCHE

24-10-07

Ha salido un día precioso, todo despejado, está todo precioso.

Nos traen a la cabaña el desayuno. Nada del otro mundo, (leche, café, mermelada, mantequilla y unos pequeños "curasanes" no muy buenos).
Nos pasa a recoger un autobús pequeñito, para acercarnos hasta Puerto Pañuelo, desde dónde partiremos para hacer la “Excursión de los Lagos”, según la información que nos dieron, es un recorrido por diferentes lagos y visitas a pie a algunos puntos interesantes., su duración es de 10 h. a 19 h., con parada para la comida
.



Partimos a las 10h. desde Puerto Pañuelo en el catamarán “El Condor”y navegamos durante aprox 1 hora por el lago Nahuel Huapi, el paisaje es espectacular, se ven cascadas que caen desde lo alto de las rocas y con el día tan bonito que hace todo resalta mucho.


También jugamos con las gaviotas que siguen al barco, ponemos una galleta en la mano y vienen a comerla.

Llegamos a Puerto Blest y aquí desembarcamos, hay gente que se queda aquí y se dedica a pasear por los alrededores, otros van hacia Chile o simplemente como nosotros, subimos a un autobús “arcaico” que parece que se va a romper en cualquier momento, y nos llevan dando bandazos de lado a lado por un camino de cabras hasta llegar a Puerto Alegre para dar un paseito en lancha por el Lago Frias, hasta llegar a Puerto Frios, que está al pie del Monte Tronador (bonito, aunque la cima estaba un poco cubierta por alguna nube, y lo vimos entero en varias etapas).Aquí en Puerto Frios no hay nada de nada, ellos dicen que fuéramos a ver una capilla, pero resulta que está allí mismo a 20 mts., no merece la pena, además aunque nos entretuvimos haciendo unas fotos, se nos hizo tedioso, ya que había que esperar a que cargaran y descargaran las maletas de las personas que seguían de viaje a Chile, por la ruta de la montaña, el mismo paso que utilizaban los indios antiguamente, y resulta bastante incómodo.

La famosa "capilla"

Volvemos a Puerto Alegre a comer, y después a las 15 h. teníamos previsto ir a visitar las cascadas “Los Cántaros”.

En todos estos sitios tienen preparados 3 tipos de restaurantes, uno de menús, otro de bocadillos, y otro de chuches, así cada uno elige según lo que quiera gastar. No se come mal.

Cómo dice la gente de Bariloche, allí hay que salir siempre con una mochila y ropa de abrigo, lluvia y para tomar el sol, pues el tiempo es muy cambiante, y así tienes todo lo que necesitas . Digo esto porque cuando terminamos de comer se puso a llover y lo hacía con ganas.
La caminata hasta el alto de la cascada Los Cántaros dura aprox 1 h. subir y bajar (hay 600 escalones de madera), hubo gente que no se atrevió a salir con la que caía, así que se quedaron en el barco esperando nuestra vuelta . Es bonito, pero no lo hemos disfrutado mucho por la lluvia, era imposible levantar la cabeza, y aún con ropa de lluvia no nos ha quedado seco ni un solo mm2 de nuestro cuerpo.




Todo hubiera sido dado por pasable, si no hubiéramos tenido tantos retrasos a cuenta de las esperas de las personas que venían de Chile, (mojados como estábamos tuvimos que estar esperando unas 2 h.), Hubo motín a bordo y se denunció a la policía, pero el capitán solamente obedeció las órdenes de su compañía.

Es una excursión con sitios bonitos, que no tiene porqué durar más de 4-5 horas (salimos de Pto. Pañuelo a las 10h y regresamos a las 20h.), pero resulta que su misión principal es el traslado de viajeros entre Argentina-Chile-Argentina, y el resto de pasajeros es de relleno, así que sufres todos los retrasos (carreteras sin asfaltar de alta montaña) y carga y descarga, a mano, de los equipajes de estas personas. Nos pegamos unas sentadas incomodísimas en el barco.

NO RECOMENDADA BAJO NINGUN CONCEPTO salvo que algún día otra compañía consiga romper el monopolio existente, y haga la excursión de ida y vuelta sin traslados.Había bonitas vistas, pero no fue rentable.

Regreso al hotel, de muy mal humor por el tiempo perdido, nos pusimos ropa seca y nos fuimos a cenar a “El Boliche de Alberto” (MUY RECOMENDABLE) (hay dos asadores con el mismo nombre, son los mismos dueños, por lo que cualquiera sirve), menos mal, aquí se nos quitaron las penas, cenamos agustísimo, buena parrillada, buen vino y un servicio muy amable y alegre. Nos quedó muy buen gusto, seguro que repetimos.

DE CAMINO A BARILOCHE

23-10-07

Como hoy es día de viaje, no hemos madrugado, nos levantamos a las 8 h., desayunamos tranquilamente, preparamos las maletas y las dejamos en recepción, pues no vienen a buscarnos para ir al aeropuerto hasta las 14,30 h., así que aprovechamos para hacer alguna comprita de última hora para llevar de recuerdo y luego nos fuimos a dar una vueltita por los alrededores del pueblo (ver de cerca la laguna y las bonitas vistas que hay desde ella) y los pelícanos rosas y otras aves que viven en el lago
Hoy tenemos que comer prontito, así que de vuelta del paseo (por la calle principal), nos quedamos en el RICK’S. Es un restaurante corrientito pero –se come bien y muy barato aprox. 8 €/pers- Tienen una especie de “menú del día” que consiste en un buffete frío (todo tipo de verduras como para preparar una ensalada, legumbres y pastas) para 1er. plato y la famosa parrillada de 2º, pero también tienes carta.

Recogemos las maletas y vamos para el aeropuerto. Facturamos y nos dicen que tenemos que pagar las tasas (18 pesos/pers.), pagamos y cuando pensábamos que íbamos a .embarcar nos informan que el vuelo está retrasado, en principio, una hora.

Salimos para Bariloche con algo más de 1h. de retraso, así que no llegamos hasta las 19,30h.. Allí estaban esperándonos para llevarnos al hotel reservado “LAS CABAÑAS ROSAS AMARILLAS”, así como las de El Calafate estaban en el centro del pueblo, éstas están a la orilla del lago, pero como a unos 5 km. del centro. Para todo tienes que depender del taxi o del bus, aunque la verdad no nos importó mucho, pues tanto uno como el otro son bastante baratos para nosotros.






Cada cabaña es como un apartamento, la nuestra según entras es un salón con chimenea, subes unas escaleritas y es la cocina, luego tiene dos habitaciones y dos baños, uno en cada piso, todo de madera. No está mal, pero era más coqueta (aunque más pequeña), la de El Calafate.
Dejamos las maletas y dijimos a recepción que nos pidiera un taxi para ir a ver el centro y cenar.

Es una ciudad muy bonita, está al lado del lago Nahuel Huapi, no tan grande como el lago argentino, pero con un fondo de montañas preciosas, algunas con estaciones de ski, que hace que las vistas sean mucho más bonitas. También tiene una calle principal llena de tiendas, pero es mucho más grande y preparada que El Calafate.



No tardamos mucho en volver pues al día siguiente teníamos una excursión.

UN DIA MAS DE HIELITOS!!

aquí os pongo otra de las tan recomendads excursiones de la tropa. a ver si consigo dinero para ir algún día y comprobar si es tan sumamente espectacular como dicen. las fotos que enseñan no están mal, pero habrá que verlo en directo...


22-10-07

Hoy nos ha tocado despertarnos a las 6h. y han traído el desayuno a las 6,30, la cestita llena de cosas como el día anterior.


Hoy el día está un poco peor que ayer, llueve un poquito, esperemos que se pase pronto. Nos vienen a recoger y nos vamos hacía los glaciares, pero hoy iremos más a la derecha. Comenzamos la excursión embarcando en Puerto Bandera en el catamarán Upsala Conettion y navegamos durante 4 h. hasta llegar a la bahía de Onelli.


Cruzamos por la boca del diablo hacia el Brazo Norte y nos vamos acercando al pie de los diferentes glaciares. Hace mucho frío y a veces llueve, pero lo peor es el viento tan fuerte que hace que te deja las orejas “escarchadas”aunque no nos importa mucho, ya que el paisaje es DIVINO, todo el camino está lleno de témpanos de diferentes tamaños y colores, hay algunos de un color azul turquesa que son una maravilla, nos ponemos las botas a hacer fotos, vamos de proa a popa constantemente, queremos grabar todo y contemplarlo todo, estamos en un constante Oh!..Oh!, no tenemos palabras para describirlo y las fotos no hacen justicia, es muchísimo más impresionante al natural. Cuando nos encontramos con algún témpano espectacular, el catamarán reduce la velocidad y lo rodea para que lo contemplemos por todos los lados.

Se van viendo algunos pequeños glaciares, pero nos dirigimos hacia el SPEGAZZINI, este glaciar se caracteriza por ser el más alto (80-135 mts) de los glaciares que se visitan, y por la particularidad de no presentar signos de retroceso, contrariamente su frente aparece más voluminoso. Este glaciar es alimentado por los glaciares Mayo Norte y Peineta. Es considerado como unos de los más encantadores por su entorno natural. Debe su nombre al botánico Carlos Spegazzini. Aquí según estaba parado el catamarán, y toda la marabunta lo estábamos admirándole hemos contemplado el desprendimiento más grande de nuestra aventura patagónica. Creo que hasta hemos tenido la suerte de grabarlo.
Glaciar Spegazzini


Ahora nos dirigimos hacia el glaciar UPSALA, el catamarán ha cogido breada y va a toda máquina, nosotros nos hemos colocado en la proa para ir contemplando cómo se acerca, pero hace un frío que “escarabilla el peyeyu” como dicen los asturianos, así que para no quedarnos tiesos nos agachábamos un poco para librarnos del viento helador, pero de lo que no nos librábamos era del agua que saltaba y nos bautizaba.

Fue impresionante el ir de frente al glaciar acercándonos poco a poco, era algo más bajo que el anterior (60-80 m), pero mucho más ancho, tenía una pared de más de 5 km. de ancho, sinceramente, es algo verdaderamente espectacular.


El glaciar UPSALA es un glaciar de valle compuesto, alimentado por varios glaciares que suman al total de la cuenca una superficie aprox. de 1000 km2. Debe su nombre a la ciudad sueca homónima, cuya universidad patrocinó, en el siglo XX, el primer estudio glaciológico en la región. Este glaciar ha sufrido un importante retroceso, especialmente en la última década. Sin embargo, es el glaciar más grande del Parque Nacional y el más largo de Sudamérica.(60 km. de largo y 10 de ancho) y sólo es accesible en barco.
Se ve algún cóndor, pues en las rocas que hay a los lados del lago, suelen hacer sus nidos.

Después de admirar durante un buen rato toda la pared de hielo, nos dirigimos a la bahía de Onelli, allí desembarcamos y fuimos andando, a través de un bosque, hasta el borde del lago del mismo nombre, donde convergen los glaciares Onelli, Bolado y Agassiz,. El lago es pequeñito pero está lleno de pequeños témpanos y la vista es una maravilla. El color que tenía era indescriptible, al estar el día oscuro, las aguas eran grises, como plateadas, y con los “cubitos de hielo” blancos inmaculados, hacía un contraste muy, pero que muy precioso, la pena fue que tuvimos mala suerte con el tiempo en ese lugar, ya que nos recibió con una buena granizada, y hacía un frío de cortar, por lo que no pudimos disfrutarlo como nos hubiera gustado..
Hielito
La idea de la excursión era comer allí al aire libre contemplando la vista, pero tal como estaba el tiempo no había posibilidad de quedarse allí, así que retrocedimos un poco y nos pusimos debajo de un árbol (no sé muy bien si nos protegía o nos mojábamos más) y nos comimos a todo correr un “sandewiche” y una manzana y nos volvimos al barco para no calarnos hasta los huesos., aún con este contratiempo, merece la pena visitarlo, los alrededores también son unas vistas bonitas.

Desde aquí volvemos a Puerto Bandera, donde nos espera el bus para regresarnos a El Calafate

NOTA,- Excursión muy RECOMENDADA, no dejar de hacerla.
Llegada al hotel, nos cambiamos y salimos a tomar unos vinos, después nos fuimos a cenar a LA TABLITA, ya que nos había gustado mucho la noche anterior, y a la camita.





bueno, os pongo un poquito más del diario:

21-10-07

Hoy nos hemos tenido que levantar a las 5,30 h. Para ir a hacer la excursión del “mini treking”. La noche anterior dijimos en recepción que nos trajeran el desayuno para las 6 h., y fueron muy puntuales, nos trajeron una cestita (como en el bosque) con bollos, pan tostado, zumos mermeladas, dulce de calafate (es parecido a la leche condensada cocida, aunque un poco más oscuro, ya que el fruto del calafate es oscuro, parecido a las endrinas),etc., y en la cocinita que tenemos nosotros tuvimos que hacernos el café (la cocina está equipada con utensilios para 4 personas, cocina de gas, micro-ondas, frigo, melita, etc), desayunamos muy bien, y luego salimos a la puerta a esperar que nos vinieran a buscar para ir a la excursión del glaciar Perito Moreno .

1ª excursión: PARQUE NACIONAL LOS GLACIARES (patrimonio de la humanidad)

El 40% del parque, que abarca unos 350 km. junto a la frontera chilena, está cubierto por una masa de hielo dividida en 47 glaciares principales, que alimentan dos lagos: el lago Argentino (la mayor masa de agua del país), que tiene 15000 años de antigüedad y se encuentra en el extremo sur del parque, y el lago Viedma, situado en el extremo norte, cerca del cerro Fitzroy (3341 m.)

Nosotros nos dirigimos en bus al Glaciar Perito Moreno,( no hace un día excelentemente bueno, pero tampoco está del todo mal, hace fresquito, y a veces cae alguna gotita, pero no parece que vaya a llover).hacemos unos 80 km. y llegamos a un embarcadero en la orilla del lago argentino y dónde “tomamos” un pequeño barco que nos traslada a la otra orilla del lago, justo dónde se empieza a ver del final del Perito Moreno, desembarcamos y nos reunimos todos en un refugio dónde están esperando los guías que nos llevarán y explicarán todo el recorrido que vamos a hacer por el glaciar.

La vista del glaciar es espectacular y bellísimo, y la caída de trozos es casi constante, produciendo un ruido atronador, parecen cañonazos, el ruido lógicamente siempre lo oyes, pero a veces también puedes verlo caer, si tienes la suerte de estar mirando en ese momento en la zona donde se produce la rotura. Ver todo el proceso es un espectáculo impresionante. Precioso.

Desde el refugio nos vamos andando unos cuantos metros hasta el mismo borde del lago, allí el guía te da unas lecciones de cómo se forman los glaciares, y un informe de la vida del Perito Moreno en este caso. Después nos dividen en grupos de unas 10-12 personas y con dos monitores cada grupo, nos vamos hacia el glaciar propiamente dicho. Antes de entrar en él nos colocan unos grampones y nos dan unas explicaciones de cómo andar con ellos. Al principio cuando empiezas a caminar sobre el hielo te encuentras un poco raro, pero enseguida te haces a ellos, y vas disfrutando más del paisaje. Los monitores te ayudan a cruzar algún pasaje un poco más difícil y te protegen bastante para que no haya ningún pequeño incidente.


Nos van mostrando las diferentes cosas que tiene un glaciar, sumideros, grietas, pequeñas bolsas de agua, grutas, seracs (bloques de hielo agrietados, originados por cambios de velocidad o pendiente del curso del glaciar. Su aspecto es el de una cascada de hielo).... Muy interesante y bonito. Caminamos como unas 2 h. haciendo pequeñas paraditas para hacer las típicas fotos, contemplar las diferentes tonalidades del hielo. No se hace pesado, lo hemos pasado muy bien y nos ha gustado mucho, todo es nuevo para nosotros, muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora. Al final del recorrido nos tenían reservada una sorpresa. Al llegar a un punto un poco escondido, nos encontramos con una mesa y un cajón, allí se despiden los monitores y nos ofrecen un vaso con una pizquita de whisky y un granizado de hielo de 5.000 años como mínimo, que pican allí mismo con el piolet.

Nos volvemos al refugio y nos dan 45 min. para que nos comamos allí el “pikenike” que nos habían dejado en el hotel, (tenemos que llevarnos con nosotros todos los restos, ya que está prohibido dejarlo allí, no hay papeleras ni contenedores, dicen que no pueden dedicarse a recogerlo ellos pues resultaría muy costoso, así que de todos los parques te tienes que ir con tu bolsita, hasta que llegas a algún sitio dónde sí pueda llegar el camión de la basura)

Pasado ese tiempo volvemos al embarcadero, cruzamos de nuevo el lago y allí nos está esperando el autobús para llevarnos ahora a ver la parte norte del glaciar. Aquí han montado una serie de pasarelas para que recorriéndolas puedas contemplar el glaciar desde diferentes puntos, algunas están a muy poca distancia de las paredes del glaciar, y te haces más a la idea de la mole de hielo que es, la pared, tiene una altura de aprox. 50 m.

Estando en estas pasarelas tuvimos la suerte de ver la caída de un trozo bastante grande, continuamente estás oyendo ruidos, pero para cuando oyes el ruido, el hielo prácticamente ya ha caído.
De aquí ya nos vamos para Calafate.
Fuimos al hotel, nos cambiamos y salimos a dar una vuelta por la calle principal y tomar unos vinitos(aquí tomarte un vino te sale tan caro como pedir la botella entera). Luego nos fuimos a cenar a “LA TABLITA”, nos gustó más que el de la noche anterior. Muy bien las raciones y buen servicio, y una media de 10/12 €. RECOMENDABLE.
A la camita con mucho sueño.

CULTURILLA: Los glaciares son ríos de hielo, se forman por la acumulación de nieve en las cuencas superiores (ventisqueros), la nieve se transforma en gránulos que eliminan los vacíos de aire, congelando el agua, uniendo cristales y comprimiendo la nieve nueva hasta formar una masa opaca (neviza). La neviza se compacta aún más constituyendo el hielo esponjoso que da origen al hielo glaciar, de masa cristalina y azulada.)

El glaciar Perito Moreno es una larga lengua blanca que desciende de las montañas y termina abruptamente en un muro translúcido de 3 km. de ancho y 50 mts. de alto al borde del lago Argentino, cuyas heladas aguas son de color verde azulado. El proceso de ruptura del glaciar se produce cuando éste avanza sobre el frente de la península de Magallanes hasta formar un dique natural de hielo que cierra el paso de las aguas desde el Brazo Rico hacia el Canal de los Témpanos, Estas aumentan su nivel presionando y erosionando la masa de hielo hasta producir pequeñas filtraciones y desprendimientos que se incrementan hasta formar un túnel por el cual fluyen nuevamente las aguas hacia el lago Argentino. Finalmente dicho túnel se derrumba, en un espectáculo bellísimo, quedándonos esperando el glacial P. Moreno de la P. de Magallanes para comenzar nuevamente este lento proceso. La última vez que ocurrió fue en 1986, cuando se derrumbó todo el muro provocando una serie de explosiones que duraron horas y se pudieron oír en El Calafate (80 kms.)

NOTA,- NO PERDERSE ESTA EXCURSION

viaje a argentina

muy wenas. al fin creo que voy a colgar algo aquí. probablemente lo único que consigamos es morirnos de envidia al leer este diario, pero quién sabe, a lo mejor alguien ya tiene unos ahorrillos y le sirve para tomar ideas...
es el diario que ha escrito mi ama del famoso viaje que han hecho a argentina. lo íré poniendo poco a poco, para que dure más. espero que os guste.
ahí va el primer capítulo:

18/19-10-07

Salida vuelo de Bilbao a Madrid a las 21,30 h. Vuelo rápido y tranquilo.

Cenamos en el aeropuerto (dos tortillitas que hizo Bakarne que estaban de vicio), ya que el vuelo de Madrid-Buenos Aires no salía hasta la 1,30 h.

Embarcamos a la hora prevista y salimos muy puntuales (parece que IB se porta últimamente). El vuelo fue tranquilo, pero aunque pongan películas y documentales se hace muy pesado, dura 11,35 h., y la verdad es que no se duerme casi nada, por no decir nada.

Llegamos a Bs.As. a las 8,05 hora local (13,05 en Bilbao), fuimos a recoger el equipaje y tuvimos suerte pues llegó todo sin percances. Nos detuvimos a cambiar dinero en el “Banco Nacional” como nos habían dicho, ya que es el que mejor cambio ofrece normalmente (no cargan comisiones).

Allí nos estaba esperando un taxi (tal como estaba contratado ) y nos llevó hasta el Hotel (Hotel Bel Air en la zona de Recoleta – un **** bastante bien las habitaciones y el desayuno).
Dejamos las maletas y nos fuimos directamente a conocer los alrededores.

La zona de Recoleta es un barrio residencial, con edificios elegantes, de estilo francés, aunque también hay otros menos elegantes que lo afean bastante, parece que no tenían una política urbanística muy definida.

En esta zona se encuentra el famoso “Cementerio de Recoleta”, es el cementerio más antiguo de Bs.As y hay unos impresionantes panteones dónde están enterradas algunas de las personas más ilustres del país (Perón, Evita, Carlos Gardel, y muchos generales..), es curioso. Al lado está la Basílica del Pilar, muy famosa en estas ciudad, se casa mucha gente allí, es un edificio no muy grande, pero muy blanco. Hay unas cuantas plazas con edificios bonitos, ocupados por embajadas.

Hacia las 14h. Se nos ha ocurrido tomar un vinito, pero hemos descubierto que aunque ponga “bares de vinos” no acostumbran a servir un “pote”, te dicen que sí te sirven vino, pero te tienes que tomar la botella entera, así que en lugar de un pote han sido 2 ´0 3. Luego nos hemos parado a comer la típica parrillada, (demasiada carne, pero no nos gustó demasiado), así que para bajarlo nos fuimos andando por entre calles, hacia la plaza San Martin, y la calle Florida (peatonal y llena de tiendas). En esta calle están “Las Galerías Pacífico”, no dejar de visitar es un edificio muy bonito, tanto por fuera como por dentro. Después de echar un vistazo a algunas tiendas nos sentamos en una terraza a tomarnos un cervecita y nos fuimos a cenar no muy tarde, ya que no habíamos dormido nada y encima teníamos que madrugar para irnos a El Calafate.


20-10-07

Hemos dormido muy bien y desayunado como unos señores.
Pedimos en recepción que nos llamen a un taxi para ir al aeropuerto nacional “aeroparque” que está a 15 min. del hotel (se acostumbra a cerrar el precio en el momento de solicitarlo, pero hay que regatear, (ellos piden lo que quieren y si cuela cuela), nos pidieron 48 Pesos, y dijimos que cómo tanto, si el día anterior nos habían cobrado 40 pesos desde Ezeiza (el aeropuerto internacional que está a 35 min), no era cierto, ya que nos habían cobrado 40 pesos pero por cada uno, pero coló, y nos llevó a los 4 por 35 pesos, -aunque luego nos cobró 36 pesos 1 peso por el peaje de la autopista-, siempre te encajan alguna, hay que tener cuidado y dejarlo todo claro al principio.

Ya estamos en el aeropuerto rumbo a EL CALAFATE. Nos vamos al mostrador de facturación y cuando estábamos en la cola del check in, (viajamos con Aero Líneas) pasó una señorita de la compañía preguntando quienes se dirigían a EL Calafate, y nos propusieron embarcar urgentemente en un vuelo anterior (por lo visto no tenían el vuelo completo y lo querían llenar con personas del siguiente vuelo, y para animarnos nos dicen que igual nuestro vuelo sufriría algún retraso) ante esto nos animamos y facturamos y embarcamos sin aguantar ninguna cola, todo a la carrera, cosa no muy habitual por esos lares. Al final montamos en un vuelo que debía salir 40 min. antes que el nuestro, pero que salió a la misma hora que el que teníamos nosotros, (adivina a que hora saldría ese), ya que no hubo un solo vuelo de los que hicimos con A.A. que saliera a su hora. El nuevo vuelo no era directo, así que aunque no estaba previsto, conocimos también Ushuaia. Total que no sabíamos muy bien a que hora llegaríamos, y el problema era que en El Calafate estaba una persona esperándonos para llevarnos al hotel, y al haber cambiado de nº de vuelo y de horario, etc.,etc, pensábamos que no estaría, pero no, allí estaba, no sabemos cuanto tiempo estuvo esperando, pero allí se quedan hasta que llegues.

Bueno por fin aterrizamos en el Calafate, situado al sur del lago Argentino, es un pueblo pequeñito (unos 18.000 hab. Ha empezado a crecer con el turismo a partir del año 2000). Fue fundado en 1927 como asentamiento de pastores de ovejas y fue de lo que vivió hasta que empezó a caer el precio de la lana y sus habitantes lo fueron abandonando, quedando ya muy pocos ranchos de ovejas (el nombre del pueblo se debe a que en la estepa dónde se encuentra existen unos arbustos que sirven de comida a las ovejas y guanacos, y que se llama “calafate”). Para reflotarlo se les ocurrió empezar a explotarlo con el turismo (aún está como un poco verde), y es a lo que se dedican a partir del año 2000, a raíz de la inauguración del pequeño aeropuerto, ya que antes era muy difícil llegar por carretera, distancias muy largas y malas comunicaciones.
Hacía bastante fresquito y mucho viento,(casi siempre hay viento y a veces muy fuerte),Nos alojamos en las “CABAÑAS SANTA MONICA, una pequeña urbanización de 10 cabañas en el centro del pueblo, todas de madera y muy coquetas. Dejamos las maletas y salimos a dar una vuelta por el pueblo, que en realidad se compone de una avenida central y cuatro calles más hacia los costados, pero que todo el meollo está en esa avenida, a los dos lados se encuentran todos los restaurantes, tiendas y resto de servicios (bancos, locutorios, 1 super, etc.etc.). Nos tomamos un chocolate caliente (nos habían dado unas invitaciones y no las desaprovechamos) y luego nos fuimos a cenar al Rest CASIMIRO BIGUÁ,. “quizás” el mejor y más caro (18 €/persona) del pueblo “ (aunque después nos gustó mucho más otro). Cenamos muy bien (muy buena carne, raciones muy abundantes y muy buen vino). Después nos fuimos directamente a dormir, ya que había que volver a madrugar para hacer la 1ª excursión.
y hasta aquí por hoy. ya comentaréis qué os parece... yo, personalmente, me muero de envidia!!!
AGUR!!